La inversión en CFD (contratos por diferencias)

CFD (Contract for Difference) — Se trata, en primer lugar, de un instrumento que permite obtener un beneficio del cambio de precio de un activo subyacente, sin que importe lo más mínimo si el precio sube o baja. Se trata de un instrumento de mercado OTC.

El CFD es un contrato de derivados y representa un mecanismo cómodo y efectivo de comercio de los activos subyacentes en los que se basa. Es un acuerdo entre dos partes para el intercambio de las diferencias entre el precio de compra y de venta de un contrato, multiplicado por la cantidad de unidades del activo subyacente que aparecen en el contrato.

Como se puede deducir de su definición, un CFD es un instrumento derivado en el que se basa un activo subyacente. Puede ser cualquier cosa: acciones, obligaciones, futuros, divisas etc.

Los CFD son un instrumento ideal para personas que quisieran trabajar en el mercado de activos subyacentes pero no tienen la posibilidad (por ejemplo por falta de fondos). Así, al trabajar con contratos por diferencias el agente obtiene el mismo resultado financiero que si trabajara directamente en el mercado del activo subyacente.

¿Quién puede estar interesado en el comercio de CFD?

Los CFD son algo similar a una copia o clon del activo subyacente. Nos podemos preguntar: ¿para qué aparecen los contratos CFD si se puede comerciar con los propios activos subyacentes? El principal objetivo de los CFD es ofrecer a los agentes la posibilidad de obtener una ganancia del cambio de precio del activo subyacente, sin poseerlo, mediante la cancelación de algunas limitaciones relacionadas con el trabajo en el mercado del propio activo subyacente, en base al cual se establece el volumen del depósito necesario. Por ejemplo, para abrir una posición de un contrato de futuros de oro en la bolsa de Nueva York es imprescindible un mínimo de 5.000 dólares USA (denominado margen inicial). ¿Qué debe hacer un agente que analice el citado mercado, lo siga y quiera capitalizar sus conocimientos, es decir, que quiera empezar a comerciar con oro y ganar dinero con ello? Precisamente para él le son útiles los CFD. Tiene la posibilidad de trabajar no solo con lotes enteros sino también con lotes fraccionados (0.01 parte del lote estándar), en los que las exigencias de capital necesario para trabajar en el mercado del activo subyacente se reducen en 100 veces.

En resumen: el objetivo básico de los CFD es satisfacer las demandas de los clientes con depósitos relativamente pequeños que quieren comerciar en los mercados de grandes capitales.

Ventajas de la inversión en CFD

Los CFD son uno de los nuevos productos más interesantes aparecidos en nuestros tiempos para los pequeños inversores. Los CFD también permiten situarse fácilmente en posiciones cortas y largas (para comprar y vender activos), así como en su contrato base. La facilidad de tomar posiciones cortas y largas amplía sensiblemente las posibilidades del inversor, que puede obtener beneficios no solo de la subida sino también de la bajada de los precios.

Los CFD se comercian por el principio del margen, es decir, para completar las operaciones no es necesario tener una cantidad igual al valor del contrato: basta, como media, con tener un 5–10% de la suma total.
Para un operador novato, los CFD son un instrumento imprescindible que le permite adquirir experiencia con un depósito relativamente pequeño. Por tanto, con un riesgo pequeño, se entrena en el comercio electrónico con activos subyacentes utilizando dinero real (lo cual es muy importante en la preparación psicológica para las ventas).